¿Qué pasa dentro de una organización mientras se transforma?
Actualizado: 29 sept

Cuando una organización decide transformarse, suele existir una necesidad legítima de ordenar el camino. Se define una dirección, se establecen prioridades, se construyen iniciativas, se fijan hitos y se espera llegar a determinados resultados. El Roadmap cumple una función importante, permite convertir una intención estratégica en un recorrido que puede ser coordinado y seguido.
Pero hay una pregunta que suele quedar menos visible:
¿Qué empieza a ocurrir dentro de la organización mientras ese roadmap se ejecuta?
El Roadmap es necesario. Pero cuenta una parte de la historia
Un Roadmap organiza aquello que la organización ha decidido hacer. Permite establecer una secuencia, asignar responsabilidades, coordinar iniciativas y observar avances.
Sin embargo, la implementación de una estrategia no ocurre fuera de la organización. Ocurre dentro de ella.
La implementación estratégica ha mostrado que llevarla a la práctica es un proceso dinámico y complejo, en el que las personas y los equipos interpretan, negocian y llevan las decisiones a la práctica. La estrategia, por tanto, no existe solamente en el plan, también se construye en las actividades mediante las cuales la organización intenta hacerla realidad.
Esto introduce una segunda dimensión en cualquier transformación. Lo que comienza a ocurrir cuando aquello que fue decidido entra en contacto con la operación cotidiana, las personas, los equipos, las prioridades existentes y circunstancias que no podían estar completamente previstas en el Roadmap. Es en ese encuentro donde empiezan a aparecer interpretaciones, respuestas, adaptaciones y movimientos que no necesariamente estaban contenidos en lo que se había decidido inicialmente.
Cuando el plan entra en contacto con la organización
Una nueva iniciativa puede ser entendida de maneras diferentes por distintos equipos. Una prioridad estratégica puede encontrarse con otras prioridades que ya existen. Una nueva forma de trabajar puede requerir adaptaciones que no estaban contempladas inicialmente, y un equipo puede encontrar una manera particular de incorporar una iniciativa a su operación. Incluso una decisión puede generar aprendizajes que lleven a modificar la siguiente. Todo esto forma parte de lo que ocurre cuando una transformación entra en contacto con la realidad cotidiana de la organización.
Nada de esto significa necesariamente que la transformación esté fallando. Significa que una organización no es simplemente el lugar donde se ejecuta un plan, sino parte de las condiciones que hacen que ese plan tome una determinada forma.
La transformación ocurre mientras las personas interpretan lo que está pasando, los equipos encuentran maneras de incorporarlo a su trabajo y la organización responde a las nuevas condiciones que aparecen durante el recorrido. Por eso, mirar únicamente si las iniciativas avanzan puede dejar fuera una parte importante de la historia, aquello que la transformación está produciendo mientras avanza.
Lo que aparece durante la transformación no siempre es un problema
Cuando aparecen diferencias entre lo previsto y lo que está ocurriendo, la primera reacción puede ser intentar corregirlas. Sin embargo, no toda desviación es necesariamente un problema. Una adaptación puede revelar una manera más efectiva de hacer algo; un aprendizaje puede llevar a modificar una iniciativa; una tensión puede hacer visible una dependencia que no había sido considerada; y una nueva práctica puede mostrar que la transformación está siendo incorporada de una manera diferente a la prevista.
La pregunta, entonces, no es solamente si la organización está cumpliendo el Roadmap, sino qué podemos aprender de aquello que está ocurriendo mientras intenta hacerlo realidad. Esto cambia la mirada sobre la transformación, en lugar de considerar todo lo que emerge como una desviación que debe ser corregida, podemos preguntarnos qué nos está mostrando sobre la manera en que las personas, los equipos y la propia organización están interpretando, procesando y haciendo realidad lo que fue decidido.
Una segunda mirada sobre el Roadmap
El Roadmap sigue siendo necesario. Permite orientar la transformación, establecer lo que se quiere lograr y dar seguimiento a aquello que fue decidido. La cuestión no es reemplazarlo, sino complementarlo con una mirada sobre lo que comienza a ocurrir cuando ese plan entra en contacto con la realidad de la organización.
Podemos pensar, entonces, en dos dimensiones que conviven durante una transformación: lo que fue decidido y aquello que empieza a ocurrir mientras se hace realidad.

-La primera dimensión permite saber hacia dónde se quiere avanzar y qué se ha decidido hacer.
-La segunda permite observar cómo la organización está interactuando con aquello que se decidió.
-La transformación ocurre en la relación entre ambas.
Empezar a hablar de movimiento organizacional
Para hablar de esta segunda dimensión, necesitamos una expresión que nos ayude a ponerle nombre a algo que suele aparecer disperso. Por ahora, la llamaremos movimiento organizacional.
No porque queramos convertirla en una nueva categoría, sino porque necesitamos poder mirar aquello que empieza a pasar cuando una transformación entra en contacto con la realidad de la organización, las respuestas de las personas, las interpretaciones de los equipos, las adaptaciones que surgen en el camino, las tensiones que aparecen, los aprendizajes que modifican lo que sigue y las nuevas prácticas que empiezan a tomar forma.
Esto no significa que todo lo que ocurre dentro de una organización sea consecuencia de una transformación. Significa algo más sencillo, mientras una transformación avanza, la organización también se mueve. Y vale la pena prestar atención a ese movimiento.
Porque no todo lo que aparece tendrá la misma importancia. Algunas cosas serán pasajeras. Otras pueden repetirse. Algunas no tendrán mayor relevancia. Y otras pueden estar mostrando algo que conviene comprender antes de tomar la siguiente decisión.
La pregunta que cambia la mirada
Tal vez por eso, además de preguntarnos ¿Estamos haciendo lo que decidimos hacer?, necesitamos empezar a mirar otra cosa: ¿qué está ocurriendo mientras lo hacemos?
Una transformación comienza como una decisión, pero después entra en la realidad de la organización y se convierte en iniciativas, proyectos, conversaciones, nuevas prácticas y decisiones cotidianas. Y la organización no permanece quieta mientras el Roadmap avanza. Las personas interpretan lo que está ocurriendo, los equipos encuentran maneras de incorporarlo a su trabajo, aparecen adaptaciones y se producen aprendizajes que pueden modificar la manera en que la transformación continúa.
Ahí aparece una pregunta que abre una mirada diferente: ¿qué está empezando a moverse dentro de la organización mientras avanzamos?
Responderla no consiste simplemente en buscar más información. Implica aprender a distinguir aquello que merece atención de lo que puede ser pasajero, reconocer cuándo una observación es solamente una anécdota y cuándo empieza a mostrarnos algo que vale la pena comprender.



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